Ntra. Sra. de los Dolores Coronada

En el momento de su fundación, la primitiva Dolorosa que tuvo la Hermandad, era una obra del inmortal imaginero murciano D. Francisco Salzillo. Se encontraba al culto en su propia capilla del Convento de Nuestra Señora del Carmen del alicantino barrio de Santa Cruz, sede de la Corporación. La noche del 11 de mayo de 1932, un grupo de incontrolados asalta e incendia el convento y, al igual que ocurrió en miles de iglesias de toda España, ardieron la Dolorosa y San Juan Evangelista, junto con todos los enseres de la Cofradía. La Hermandad conserva, como un tesoro, su puñal y su corona originales. Tuvo su primera salida procesional en 1918 y la última en 1932.

 

El destino es caprichoso y precisamente, la actual Dolorosa fue rescatada, parcialmente quemada, de entre las ruinas de un convento expoliado e incendiado del norte de España por la Camarera Mayor de la Hermandad, Dña. Mercedes Cumming de Tato, que la regaló al Mayordomo de la misma, D. Tomás Valcárcel Deza con la condición de que la restaurara y la diera culto. La talla de origen napolitano data de finales del siglo XVI. Efectivamente, fue restaurada por D. Antonio Castillo Lastrucci en Sevilla en 1940 construyéndole un cuerpo de candelero para vestir. Además se le hizo un nuevo juego de manos, las realizó Juan Miguel Martínez Mataix “el santero” en el mismo año.

 

Tuvo su primera salida procesional en 1942. La devoción hacia la Virgen de los Dolores ha calado tanto en la ciudad durante estos 100 años de historia corporativa que el 8 de octubre de 2017 la Imagen fue coronada canónicamente por el obispo de la diócesis de Orihuela Alicante Monseñor Jesús Murgui en la Basilica de Santa María.

 

Se encuentra expuesta al culto durante todo el año en su propio altar de la Capilla Sacramental que posee la Hermandad en la Basílica de Santa María.

 

La Imagen fue restaurada en 2002-2003 por Dña. Teresa González Ortiz (dirección), Dña. María José Espinosa, Dña. Ana Vázquez Moya y Dña. Teresa Ortiz Herreros. El patrocinio de esta restauración fue posible gracias al mecenazgo de la familia Prieto-Reig. Nuevamente fue sometida a labores de mantenimiento por Dña. Luisa Biosca, responsable de patrimonio del Ayuntamiento de Alicante en la Cuaresma de 2017.

 

Sus vestidores son D. Lope Salcedo y D. Pedro Ruiz.