Saludo del Hermano Mayor

 

Con su permiso: 

 

Esta es mi primera intervención oficiar como Hermano Mayor de la Cofradía, después de que fuera elegido el pasado mes de septiembre en el cabildo general de elecciones. Comienza mi reto. Empieza una nueva etapa para la Hermandad, una etapa muy ilusionante para los que constituimos el actual cabildo de oficiales y para mi especialmente.

 

Llegar a presidir como Hermano Mayor la hermandad, supone el hito más importante de cualquier hermano, y en mi caso un gran honor y una gran responsabilidad. Honor, porque al haber contado con el apoyo de tantos cofrades y de los miembros del antiguo cabildo, es para mi la consideración más preciada que como miembro de la corporación puedo alcanzar; y responsabilidad porque me enfrento a un reto muy importante, presidir y regir el futuro y el presente de la hermandad, de nuestra querida hermandad, con toda la historia y tradición que atesora. Haber llegado hasta aquí ha supuesto un largo recorrido como hermano primero y como miembro de la junta de gobierno en los últimos años, recorrido que culmino acompañado del equipo que presidía nuestro anterior Hermano Mayor, Alfredo Llopis.

 

Debo hacer un querido y merecido reconocimiento a Alfredo, por la entrega y el trabajo que a lo largo de casi catorce años ha dedicado a hacer más grande nuestra Cofradía y a situarla en el privilegiado lugar que se merece y ocupa en la Semana Santa alicantina. Hablar de Alfredo y señalar sus logros al frente de la Hermandad no es necesario, todos los que lo conocemos sabemos de quien estamos hablando. Gracias Alfredo.

 

En el pasado más reciente se han conseguido para la Hermandad las más altas cotas que podríamos desear. Venimos de celebrar, con el esplendor que se merece, su centenario fundacional, poniendo de manifiesto toda la historia de nuestros Sagrados Titulares, la realidad de ser lo que somos y recibiendo toda clase de reconocimientos. Podemos estar orgullosos de ello. Y lo que es más importante, el obispado nos otorgó la Coronación Canónica para la Virgen de los Dolores, celebrándose en una brillantísima ceremonia después de todo un año de celebraciones, actos, liturgias y eventos cofrades.

 

Dos acontecimientos de los que la Hermandad puede estar muy orgullosa y los que formamos parte de ella estar muy satisfechos. pertenecemos a una Hermandad con mucha historia, un gran presente y un futuro ilusionante.

 

Después de estos días de magnos acontecimientos, la vida de la Hermandad sigue y todos juntos debemos seguir creciendo y haciéndola más grande aún si cabe. Ser cofrade, implicarse en el funcionamiento de la Hermandad y participar en todos los actos que se celebren ha de ser nuestra meta. Desde aquí os hago un llamamiento para que, con nuestro compromiso, cumplamos nuestras obligaciones y demos el máximo a nuestra querida Cofradía. Al fin y al cabo, con devoción a nuestros Santos Titulares y solidaridad entre nosotros y con los demás, esta misión ha de ser fácil y placentera.

 

Concluyo reiterando las gracias por vuestro apoyo, por vuestra cercanía y, lo que es más importante, por vuestro compromiso para con la Hermandad y los valores cristianos que nos inculca: solidaridad, fraternidad, devoción y amor a Nuestro Señor Jesucristo a través de la intercesión de su Madre.

 

Emilio Martínez López-Puigcerver

 

Año del Señor de 2019

Alicante