Saludo del Hermano Mayor

Queridos Hermanos, Paz y Bien.

 

Llega este año 2017 y con él la tan ansiada celebración del Centenario Fundacional de la Hermandad. Muy lejos en el tiempo queda aquél 1 de Agosto de 1917 en el que se impusieron las medallas a los primeros 35 Congregantes Marianos, miembros, al mismo tiempo, de la Cofradía de la Virgen Dolorosa que acababa de nacer como parte integrante e indisoluble de la Congregación Mariana que la Compañía de Jesús y nuestro fundador el R. P. Rafael Esplá Rizo crearon en el Convento del Carmen de nuestra ciudad.

 

A partir de ahí, 100 años de alegrías y tristezas, de miedos e incertidumbres, de ilusiones y anhelos, de mucha lucha y trabajo ciertamente duro para llegar a esta realidad que hoy a todos nos enorgullece, nos reconforta y nos alienta. Años en los que el fuego irracional y fraticida destruyó nuestra Sede Canónica aquella aciaga noche del 11 de mayo de 1931 en la que se perdió para siempre nuestra Dolorosa firmada por el inmortal Francisco Salzillo y que trajo la oscuridad a nuestra Corporación sumiéndola en el dolor y en el desaliento, pero que no impidió que se le siguiera rindiendo culto a nuestra Madre en la clandestinidad, hasta que en 1940 los RR. PP. Jesuitas se hicieran cargo de la Iglesia de Santa María y nuestra Hermandad saliera de nuevo a la luz con renovados bríos, con renovadas ansias, con espíritu pleno de superación y de futuro, estableciéndose en la Capilla que actualmente por derecho le pertenece y en la que antiguamente se había venerado desde tiempo inmemorial el Santísimo Corpus Christi. Y de eso también hace ya nada menos que 77 años.

 

Pero si hoy somos lo que somos y hemos llegado hasta aquí ha sido gracias a los miles de hermanos que a lo largo de estos 100 años han formado parte de nuestras filas y han venerado a nuestros Sagrados Titulares con dedicación y amor plenos y han trabajado duro en todos los frentes de la Hermandad construyendo poco a poco, ladrillo a ladrillo, sobre los cimientos de aquellos primeros Congregantes, con enorme sacrificio, esta realidad que hoy luce esplendorosa ante todo el mundo y que recoge la labor desarrollada por miembros de la Junta de Gobierno, Camareras, Consiliarios, Hermanos de Fila, Costaleros, Damas de Mantilla, Colaboradores y Simpatizantes. Muchos de ellos hoy ya no están con nosotros, pero quiero tener un recuerdo agradecido hacia todos ellos sin cuyo tesón, trabajo incansable y devoción inquebrantable estos días gloriosos no hubieran sido posibles. Ellos están presentes y vivos hoy entre nosotros, compartiendo las mieles que Nuestro Señor y su Bendita Madre han querido concedernos.

 

Es también un año en el que se producirá, Dios mediante, uno de los hechos más importantes y trascendentales de toda nuestra historia, cual será la Coronación Canónica de Nuestra Señora de los Dolores por nuestro Obispo Monseñor Jesús Murgui en un Pontifical que se celebrará en la Basílica de Santa María en el próximo mes de Octubre con lo que la Iglesia reconocerá y resaltará la especial devoción que se le profesa a Nuestra Señora María Santísima de los Dolores, talla Napolitana datada en el siglo XVI, que fue donada a nuestro Mayordomo Tomás Valcárcel Deza en el año 1940 por nuestra Camarera Doña Mercedes Cumming y que había sido rescatada parcialmente quemada de un Convento del norte de España. Hay todo un grandísimo programa de actos litúrgicos, culturales (exposiciones, conferencias y conciertos) que nos acompañarán a lo largo de todo el año, paralelamente al Centenario, como preparación para ese momento histórico en la historia de nuestra Corporación que todos viviremos tan intensamente.

 

Este importantísimo hecho traerá también de la mano una actuación fundamental en el ámbito de la Acción Social que la Hermandad viene desarrollando en la Basílica de Santa María desde hace más de diez años: la Obra Asistencial de la Hermandad. Por ello, la Corona Social de la Virgen de los Dolores, denominada por nuestro Obispo como “Una Corona de Caridad” instaurará en Santa María Cáritas Parroquial, y aportará los recursos necesarios para la restauración de las instalaciones donde irá ubicada y también los voluntarios que se ocuparán de cada una de las áreas de esta importantísima actividad, pilar fundamental de la vida de nuestra Hermandad, junto a la Formación de nuestros hermanos y el Culto a nuestros amantísimos Titulares.

 

Finalmente, también quiero manifestar nuestro profundo agradecimiento a Su Majestad el Rey Felipe VI, nuestro Hermano Mayor de Honor Perpetuo por habernos concedido el título de Real a las tres Hermandades, vinculándonos de ese modo a la Casa Real Española, al tiempo que nos hacía llegar su felicitación por el Centenario y su deseo de que la Coronación Canónica de Nuestra Señora se celebre con toda Solemnidad.

 

No puede caber mayor orgullo y honor que ser Hermano Mayor de estas históricas Hermandades y, como tal, quiero invitar a todos nuestros cofrades y a todos los alicantinos a participar de estos actos con alegría, devoción e intensidad siendo plenamente conscientes de que estaremos viviendo un episodio verdaderamente histórico en la vida de nuestra Hermandad, de nuestra Semana Santa, de nuestra ciudad de Alicante y de nuestra Diócesis.

 

Las puertas de la Basílica de Santa María y los brazos de la Hermandad están abiertos de par en par a cuantos quieran participar de estos importantes acontecimientos, como miembros activos, desde el seno de la Hermandad o como simples espectadores acompañando y apoyando a la Hermandad. Nuestra Señora de los Dolores es Madre de Dios y también Madre de todos nosotros, a los que tiene permanentemente bajo su amparo protector. 

 

Os invito a formar parte de este proyecto de vida cristiana y de solidaridad, siempre al servicio de nuestros hermanos y de la iglesia de nuestra ciudad en el seno de esta Hermandad centenaria que ha sido y es santo y seña de nuestra Semana Santa y cuya historia corre paralela a la historia de Alicante y de nuestra Diócesis de Orihuela-Alicante. 

 

Deseo fervientemente, en nombre del Consejo Mayor de Gobierno y de todos cuantos componemos la Hermandad, que nuestros Amantísimos Titulares hagan realidad tus más nobles deseos y que te colmen de bienes.

 

 

“Ad maiorem Dei gloriam et Beatae Mariae Virginis”

 

Alfredo Llopis Verdú

 

Año del Señor de 2017

Alicante