Fines de la Hermandad

Denominación y Lugar de Establecimiento de la Hermandad

(Extractado de las Reglas de la Corporación) 

REGLA 1. Esta Cofradía se denomina: Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Mar, Nuestra Señora de los Dolores y San Juan de la Palma.

Es una Asociación Pública de Fieles con personalidad jurídica pública que está constituida en la Basílica de Santa María de Alicante, canónicamente erigida según los cánones 301 y 313 del Código de Derecho Canónico.

La Hermandad se regirá por las presentes Reglas Estatutarias, las disposiciones del Derecho Universal y Particular de la Iglesia Católica y por aquellas otras del Ordenamiento Civil que sean acordes con su naturaleza.

Tiene dos Hermandades filiales fundadas en el seno de la misma por sus miembros en los años 1946 y 1954 respectivamente tituladas “Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de las Penas y la Santa Mujer Verónica” y“Hermandad Sacramental de Jesús en Samaria, la Santa Oración en el Huerto y la Santísima Virgen de la Paz”.

Estas dos Hermandades filiales se regirán por la Junta de Gobierno de la Hermandad Madre o Principal y estarán sometidas, igualmente, a los estatutos de la primera.

La Hermandad tendrá como lema el fundacional “Ad maiorem Dei gloriam et Beatae Mariae Virginis” (Ad M.D.G. et B.M.V.) “A la mayor gloria de Dios y de la Bienaventurada Virgen María”

 

REGLA 4. Canónicamente, esta Hermandad Sacramental se encuentra establecida en su Capilla del Santísimo Cristo del Mar (antigua Capilla del Corpus Christi) de la Basílica de Santa María de Alicante, teniendo su sede social en dependencias anejas.


Fines de la Hermandad

(Extractado de las Reglas de la Corporación)

REGLA 5. Fines Primarios . El fin principal y específico de la Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Mar, Nuestra Señora de los Dolores y San Juan de la Palma consiste en promover, tributar y propagar culto público y solemne a Ntro. Señor Jesucristo y a la Stma. Virgen María, Madre de Dios y de los hombres en su dulcísima y consoladora advocación de los Dolores, considerando los dolores en la Pasión de su Divino Hijo, en especial el trance amarguísimo de su Crucifixión en el momento de la Expiración, contra quien es Supremo Juez de la Humanidad y, al propio tiempo, fomentar el culto del Santísimo Sacramento mediante la contemplación de sus Misterios y la extensión de esta devoción, agrupando a cuantos bautizados quieran dar cauce a su vida cristiana, mediante el culto interno y externo, animándolos a un mayor conocimiento y vivencia del Mensaje de Jesús, dentro de la comunidad cristiana local y al Servicio de la Iglesia Universal.

También serán fines de la Hermandad la evangelización de sus miembros mediante su formación teológica y espiritual, así como el ejercicio de la caridad cristiana.

Las enseñanzas y directrices del Magisterio de la Iglesia en relación con el mundo actual hacen que la Hermandad reconozca y encuentre en el compromiso de la formación de los Hermanos una condición imprescindible y decisiva para poder ser un cauce válido y eficaz de vida cristiana y de la Nueva Evangelización.

Todo hermano, al incorporarse a la Hermandad, se compromete formalmente a asumir la responsabilidad de la propia formación -humana, cristiana y cofrade- que le pueda ayudar a ser un verdadero Misionero de la esperanza en la vida eterna, siguiendo las estructuras y cauces formativos que la propia Hermandad le ofrezca.

La Junta de Gobierno tiene la responsabilidad de ofrecer cauces de formación a la Hermandad en un doble sentido. De una parte, y en relación con ella misma, programando a lo largo del año momentos de formación espiritual en general, y de formación específica para ayudar a sus miembros al mejor desempeño de los cargos que se les han confiado. Por otro lado, creando todos aquellos instrumentos y cauces de formación que aseguren el logro de buenos resultados en este aspecto decisivo en la vida de la Hermandad, en especial, entre los hermanos jóvenes.

Dentro de la doble finalidad primaria que debe inspirar a toda institución cristiana, consistente en fomentar el amor a Dios y el amor a nuestros hermanos y, en consonancia con los principios inspiradores del Concilio Vaticano II, del Código de Derecho Canónico, de las Normas Diocesanas y del Magisterio Eclesiástico, esta Hermandad, en cuanto Asociación Pública de Fieles, asume como fines principales los siguientes:

  • Promover y fomentar el culto Eucarístico, como centro y piedra angular donde han de converger todas las formas de culto y de piedad, mediante la adoración y culto público al Señor en el Santísimo Sacramento del Altar.
  • Fomentar el amor a Cristo y a su Bendita Madre la Santísima Virgen María mediante el culto público expresado a sus veneradas imágenes Titulares de nuestra Cofradía en las advocaciones del Santísimo Cristo del Mar, Nuestra Señora de los Dolores, San Juan Evangelista, Jesús en Samaria, Jesús en la Oración en el Huerto, María Santísima de la Paz, Santísimo Cristo de las Penas y Santa Mujer Verónica, así como la Santísima Faz de Nuestro Señor.
  • Fomentar la acción evangelizadora y caritativa entre nuestros hermanos, mediante su formación teológica y espiritual, y demás personas de nuestra sociedad. En este sentido, se prestará especial interés a la asistencia a los enfermos, los marginados y a los inmigrantes necesitados.
  • Es fin especial ayudar a sus miembros a un crecimiento consciente de su vida cristiana, participando en el Misterio Pascual con Fe adulta, Caridad Evangélica y Esperanza renovada, fomentando los vínculos fraternos entre sus miembros y desarrollando cerca de ellos una labor de asistencia y protección.

 

REGLA 6. Otros Fines. Son, asimismo, fines de esta Hermandad, complementarios de los contenidos en la Regla que antecede, los siguientes:

  • Organizar y celebrar cuantos cultos ordenen nuestras Reglas y aquellos otros que sea posible en honor del Santísimo Sacramento y de nuestros Amantísimos Titulares y procurar la activa participación de nuestros hermanos en la liturgia Eucarística, en la liturgia de la Palabra y en la oración y actos de piedad personal y comunitaria.
  • Organizar aquellos actos formativos que contribuyan a una permanente renovación espiritual religiosa, humana y cultural de nuestros hermanos.
  • Colaborar con las instituciones eclesiales, especialmente de nuestra Diócesis, en la acción evangelizadora, y muy particularmente con la Basílica de Santa María, en una especial relación de comunión eclesial y cooperación pastoral y catequética con el Vicario Episcopal, con el Obispo y con el Párroco.
  • Promover e intensificar los lazos de unión con las otras Cofradías, Hermandades y Asociaciones Piadosas que tienen su sede en la Basílica de Santa María, organizando y participando conjuntamente en los actos que comúnmente puedan llevarse a cabo.

 

REGLA 7. Respondiendo al espíritu fundacional, la Cofradía suscitará e inspirará a sus miembros el sentimiento penitencial y ascético que debe presidir la vida del cristiano, para identificarse con Cristo y poder ser testigos de su resurrección. Resaltará especialmente, en este aspecto, la consideración con que deban interpretar los hermanos su participación en la estación de penitencia con las veneradas Imágenes Titulares, tal y como se regula en las Reglas de la Hermandad.